BIOLABEL: nuevas soluciones de etiquetado compostable para frutas y plantas

El proyecto BIOLABEL tiene como objetivo desarrollar y validar nuevas soluciones de etiquetado compostable para frutas, hortalizas y plantas de cultivo, contribuyendo a reducir el uso de plásticos convencionales y mejorar la gestión de los residuos orgánicos.
Actualmente, muchas de las etiquetas utilizadas en estos productos contienen materiales, adhesivos y tintas que dificultan su tratamiento al final de su vida útil. Para dar respuesta a este reto, BIOLABEL trabaja en el ecodiseño de etiquetas fabricadas a partir de materiales de origen renovable, que mantengan las propiedades necesarias para su utilización en condiciones reales de comercialización y sean compatibles con los procesos de compostaje industrial.
El proyecto aborda el desarrollo de estas soluciones desde una perspectiva integral, considerando tanto los materiales y procesos de fabricación como su comportamiento durante el transporte, almacenamiento y comercialización, así como su impacto ambiental al final de su vida útil. Para ello, se realizarán ensayos de funcionalidad y compostabilidad, junto con un Análisis de Ciclo de Vida que permitirá comparar las nuevas soluciones con las etiquetas convencionales.
EROSKI participa en el proyecto aportando su experiencia en el sector de la distribución, contribuyendo a la definición de los requisitos que deben cumplir las nuevas etiquetas y a su validación en condiciones reales de comercialización. Asimismo, participará en la evaluación de su aceptación por parte de las personas consumidoras, analizando cómo comunicar de manera clara y comprensible las características ambientales de estas soluciones.
BIOLABEL está liderado por BIOLID, empresa especializada en el desarrollo y fabricación de etiquetas, y cuenta con la participación de EROSKI y GARAIA, así como con la colaboración del centro tecnológico GAIKER. El proyecto se desarrolla entre abril de 2026 y diciembre de 2027.
Con esta iniciativa, EROSKI refuerza su compromiso con la innovación y la economía circular, impulsando soluciones de etiquetado más sostenibles que contribuyan a reducir la presencia de materiales no compostables en los residuos orgánicos y faciliten la transición hacia modelos de consumo y distribución con menor impacto ambiental.
